miércoles, 13 de septiembre de 2006

Envidia

En mi época de escalador me tiraba de los pelos cuando, después de una cordada larga y complicada, una simpática y vacilona lagartija pasaba junto a mi, pared arriba, pared abajo, mirándome con desprecio y, seguramente, preguntándose ¿Qué coño hace este tío aquí arriba?
El descaro con el que se mueven estos reptiles por las paredes verticales, a veces incluso muros desplomados, es ofensivo y hacen envidiar esas pequeñas patas que parecen ventosas y superan con creces los mejores pies de gato.
Ahora he cambiado de deporte, me he metido en otros berenjenales que no tienen mucho que ver con los anteriores, pero me vuelvo a encontrar con unos animalillos que vuelven a despertar en mi el pecado capital de la envidia. Y os aseguro que no es nada sana, porque cada vez que me tengo que echar al agua y me propongo hacer alguna serie fuerte, sobre todo en esos momentos en los que el corazón abandona el hueco que tiene asignado en el pecho, entre los dos pulmones, para casi salirse por la boca, es en esos momentos cuando a mi no me importaría haber tenido un antepasado rana o sapo...
...en fín, es la hora de la siesta y la sangre esta en el estómago entretenida con la digestión. Las neuronas que quedan de guardia no dan para mucho más que esta elucubración mental mientras, a escondidas y por internet, sigo la etapa de hoy en la Vuelta Ciclista a España. ¡¡Aupa Valverde !!

5 comentarios:

Sergio dijo...

y por qué no te pasas al duatlón? te veo obsesionado con la natación. Haz lo que yo pasa de ella. Con la resistencia que tienes corriendo y lo bien que vas en bici eres carne de Zofingen... que eso sí que es de machotes.

A finales de Abril está el du de Arrogorriaga 14+60(con puerto en medio)+7, para que vayas calentando. Yo no digo que vaya a ir porque no hago más que cambiar de planes últimamente

ninfomana dijo...

Ay, mi época de escalador ¡que bellos recuerdos me retrotrae!

Cuando me subían a plomo con la cuerda jamonera.

Cuando, entre vapores y efluvios rocieros, cimbreaba gracilmente mi cuerpo cual botafumeiro.

¿Y que me dices de los pies de gato? De esos juanetes y uñeros enratonaos que no cabían, literalmente, en sí, de gozo.


Estoy por dejar de correr y volver
a triscar por los peñascos en bolas hasta que la locura se apodere de mi. O yo de ella.

Se nota. Cada vez está más cerca la primavera.

Spanjaard dijo...

Rana, te paso enlace de los 10km libertarios. http://www.elatleta.com/SNITZ6/topic.asp?TOPIC_ID=34181&whichpage=1

Talín dijo...

Ni se te ocurra cambiar de deporte!!!

Que gracia tendría la cosa dominar todas las disciplinas?

Con lo que mola venir desde atrás –

Un abrazo

Sergio dijo...

Talín -aprovecho para saludarte personalmente ya que sigo tu blog habitualmente- yo lo que le quiero decir al amigo Esteban es que después de leerle mucho me da la sensación de que no disfruta nadando ¿es esto así Esteban?

Si fuese así, que ya os digo que a lo mejor es interpretación personal errónea, entramos en la eterna discursión de hacer cosas con las que no disfrutamos porque nos las autoimponemos ya sea por el entorno, por la costumbre o lo que fuese... como me pasaba a mi con el maratón, vamos.

(he abierto una entrada al respecto en mi blog)

abrazos

PD.- Talín tengo tu comentario de Zofingen que escribiste en elatleta.com a una pregunta mía, guardado como recordatorio de que algún día tengo que hacerlo ;-)