jueves, 30 de marzo de 2006

El cuento de la lechera

Venía yo pensando cuando bajaba del Hospital de la Defensa que cuando llegara a casa saldría un rato en bici, volvería para bañar a Alba y echaría una mano con las cosas de casa.
Venía yo pensando si iría por El Casar o por Daganzo y si haría circuito de ida y vuelta o circular. Venía yo pensando en que mañana nos vamos Barcelona a pasar el fin de semana y antes podría correr un ratito...
No venía yo pensando en lo "bonito" que estaba Madrid, con sus obras, sus atascos, su M-30, su gente feliz dentro de los coches, sus abuelos jugandose el tipo en los pasos de cebra, sus niños corriendo por las aceras. No venía yo pensando en que llegaría en casa cuando ya todo lo que había pensado me lo podía haber ahorrado.

Y llegué a casa y bañé a Alba y ayude un poquito en las cosas de casa y salí a correr, ya de noche, 1h15' y me pregunto justo antes de ir a dormir: ¿que coño hace un tío de pueblo metido en Madrid? Y no me contesto porque seguro que la respuesta no me va a gustar...

1 comentario:

Dani_ironman dijo...

A Gallardón ya le he dedicado algunos comentarios en mi blog. Es un personaje que detesto especialmente por complicarnos la vida de una manera innecesaria.

Dale caña al finde y a olvidarnos de los atascos...