lunes, 3 de septiembre de 2007

Verano D.E.P.

Envuelto en mi forro polar de mediasierra le he dicho adiós al verano. No a las vacaciones de verano, ajusticiadas con gran dolor por mi parte hace ya 15 días. Tampoco al verano oficial que termina el 21 de septiembre. Adiós al verano de verdad, al menos para los de mi pueblo. Adiós al verano que, desde que uno tiene uso de razón, concluye con el último cohete de los fuegos artificiales en la noche del primer domingo de septiembre. Esos que reunen a orillas del Tormes a empadronados y arrimados, a ribereños y gente de paso, esos que dan por terminadas las fiestas de MI barrio. Las copas de después, a ritmo de los últimos pasodobles saben a duelo y despedida, amargan y escuecen, duelen en el pecho como el golpe invisible que supone volver a la capital.
Hoy, seguramente, el pueblo se habrá despertado tranquilo, en paz, quizás anestesiado por el mercadillo de los lunes. Falso barullo que desaparecerá al mediodía y dejará calles semidesiertas, tiendas con el cartel de "Cerrado por vacaciones" y paseos tranquilos por la ribera. Es otro pueblo, para mi tan bueno (o mejor) como el de los últimos meses. En mi pueblo ya es otoño... por fin.
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1 comentario:

Talín dijo...

Pues las de mi pueblo, las cuales este año me perderé, son el próximo fin de semana. Y aquí esta noche o mañana, atraco a mano armada del invierno (nieve a 1200m y por abajo se esperan 10ºC).