martes, 18 de septiembre de 2007

Al galope

Si. Al galope pasan los días y cada vez esta más cerca la subida al Aizkorri y compañía. Al galope le va comiendo terreno la noche al día en los últimos compases de septiembre. Al galope se han empeñado en el curro que terminemos este 2007. Y al galope salí ayer a entrenar en un hueco que me quedo entre el baño de Alba y la hora de cenar. Ya sabéis que mi vena filosófica no da para mucho pero, esta mañana antes de echarme al agua, me he permitido dejarme ir. En el vestuario de la piscina, medio en pelotas, sentado junto a un café de los de 80 céntimos desgranaba esto de galopar y, joder, que diferente se percibe cuando eres jinete o eres montura ¿o no?
Porqué siendo potro, como joden las espuelas de tu jefe cuando te las clava (siempre figuradamente, claro) en la linea de flotación a la hora de salir. Cómo molestan los golpes de fusta de la noche que se te echa encima y todavía te quedan 5 o 6 kms para acabar la tirada. Y sin embargo, en el papel del jinete, uno se castiga a conciencia en una bajada a muerte entre canchos de granito. O se desboca acoplado sobre la bici sin importar lo que dolerán las patas al día siguiente. O castigas los cuadriceps con agujas de ácido láctico que se clavan como alfileres. Todo galopes al fin y al cabo. Frenar, en todos casos, es lo difícil.
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1 comentario:

miquel dijo...

Si es que la gente de antes ya lo tenia claro "Sarna con gusto no pica". Cuantas veces uno se encuentra empajarao y piensa "Si me pagaran por esto no lo haria".

Si es que...