martes, 4 de septiembre de 2007

Filosofía a euro/kg.

A medio camino entre el denso bosque del sentido común y los acantilados del desfase se encuentra una llanura verde donde pastamos los que, de vez en cuando, intentamos hacer algo distinto. No somos héroes -ni queremos serlo- pero si nos gusta sentirnos orgullosos de nosotros mismos. Y si además aparece alguien echando flores... ¡ te cagas ! Pero, ojo, es fácil perderse entre los arboles de la cordura y pasar sin pena ni gloria por este montón de oportunidades que nos ofrece el día a día de ser casi felices. Otro peligro, menos habitual, es despeñarse por el extremo opuesto. Dar al traste con todo por no ser capaz de ver hasta donde, cada uno, puede estirar su carpe diem no es la mejor opción.
En esta pradera se está bien, la hierba es buena y, si te acercas, hay buenas vistas y llega la brisa fresca del mar desde lo alto del acantilado. Cuando necesito sombra me acerco al bosque pero sin entrar mucho en él, por miedo a perderme y no encontrar la salida. Entre el pasto, siempre encuentras alguien con quien darte una vuelta por el prado y degustar una carrera por el monte, un ironman o simplemente una cañas. Comemos la hierba a bocados, aun y a riesgo de atragantarnos pero, que más da si nos encanta el verde. Si total nadie nos asegura que mañana entren los topillos o un incendio y nos quedemos si nuestro tesoro.

3 comentarios:

miquel dijo...

El "recuerda que equilibrio no solo en combate" de Karate Kid, ¿no?

Bulderban dijo...

Más o menos, también valdría el que asco tan rico, sacamela más padentro de los "documentales de la 2" ;-)

Anónimo dijo...

Cullons !!!!
No os pillo. Los que escalamos somos más simplones. Es que estos triat... sois la leche.
Y lo de comerse la hierba...se me ocurren mejores cosas...Revolcarse por ejemplo, mal pensados ;-)
Kantugansu