2008 Lluvia y algo de barro
2010 Nieve y mucho, mucho barro
2011 No hubo suerte en el sorteo, o sea que...Pom-Pom-Ero :-) Nos vemos en el Aizkorri este fin de semana.
2008 Lluvia y algo de barro

Con una cena y unas cervezas de las que crean aficción llega la noche, que no pasa muy rápido y da pista al día más durillo. Desde Sant Feliu de G. a Torroella de M. Mezcla de trozos rompepiernas con paseos marítimos largos y duros (como el de Palamós). Al final un caramelito esperando y un rato de playa para soltar. El día vuelve a comenzar "charlatán" pero vamos pasando de las palabras a miradas complices y sorteando kilómetro a kilómetro lo que la ruta nos depara. Muchas calas, muchos pinos, mucho rato en esa nube que compartes cuando conectas ritmos con alguien y sin hablar cada uno sabe cuando tiene que tirar delante o empujar desde atrás. En el km 40 aprox. me fuí solo. Me costó hacerlo porque no era lo que quería pero tenía ese ritmo cogido que es casi automático y que no puedes ni aflojar ni apretar (¿sabéis no?). Y cada vez que miraba atrás deseaba que llegara mi compañero pero al final llegué solo a meta. Sensación rara. Bastante aburridillo de ir solo. Al poco rato empezó a llover. A cántaros. Pero todos llegaban con una sonrisa en la cara. Todos.
La segunda noche si fue corta, canija, enana, ridícula. A las 4:30h salgo como una sabandija de la habitación para no despertar a nadie y...joder, ¿quien desayuna a las 5:00h? Pues to'dios ! La salida de Roses casi a oscuras bordeando toda la bahía es espectacular. Algunos vuelven de fiesta, otros nos vamos ahora. Lo habitual.Hoy quiero apretarme un poco más, ver hasta donde soy capaz de llegar. Busco compañeros de viaje que no dejaré hasta meta. A mi es la parte que más me gusta. La Costa Brava más salvaje y más rocosa. Además ha entrado una tramontana que da carácter épico a algunos flanqueos de costa. Sin forzar mucho pero sin dormirnos van cayendo los kilómetros. He acertado. Tengo buenos compañeros de viaje. Subimos y bajamos a Cadaqués. Subimos y bajamos a Port de la Selva. Plantamos cara al viento por el camino de ronda hasta Llança y a por la última subida. No dejéis que os lo cuenten más que esto. Id a verlo. La subida desde Colera es bestial, pero la vista que hay desde arriba, yendo por el mismo GR92, es imposible de enseñar con fotos. Imposible. Caras de felicidad al ver abajo, bien abajo, la estación de Portbou y gas hasta meta. Allí nos espera la gloria, a cada uno la que busca. Yo en particular encontré la mía en meta. Anna y Alba estaban allí esperando. Xavi Marina y "alrededores" como mi segunda familia. Y los amigos fueron llegando bien dosificados, para disfrutar el triunfo de cada uno de ellos como propio. ¡¡Que grandes sois todos !!


1ª cucharada: Si quiero nadar antes de poner en marcha la maquinaría diaria laboral-familiar tengo que levantarme a las 6, arrastrarme por la acera durante 12' y ahogar las legañas en cloro fresco. Arrodeao de pensionistas sin prisas que, si no ha habido fútbol la noche de antes, cada mañana arreglan el mundo en el vestuario. Unos cuántos largos después, mirando de reojo el reloj, paso por la ducha y mientras me cambio llegan los que comen miel. El asno arranca el día. .
2ª cucharada: Salgo de casa cada día a eso de las 8, a currar claro. Antes de parar a echarme en el deposito gasolina sin plomo (cortadito largo de café con leche fría) ya me he cruzado con algún ciclista que rueda féliz con los primeros rayos de sol. Miel. Yo no le pongo azúcar al café, no me amarga. Pero reconozco que cambiaría mi coche por su bici, mi cortadito por su bidón de agua y mi corbata por su casco. Pa'otra vida !
3ª cucharada: Sonríes cuando te escaqueas de comer para entrenar (que si estoy con la paleodieta, que si ya he picado algo a media mañana, que si me apetece estar a mi aire...). Llegas al parking que toca. Tu coche se convierte en la cabina de Superman. Entras de corbata y sales de corto. A correr... Anda otro que corre, y otro, y otro... Pero si donde mi coche solo hay motos. Ah, claro que estos no se han escapado del curro. Estos han venido a entrenar. Y seguro que luego comen (yo lo dejo para mañana). Me pasa un panalito dulce por la cara. .
Y a pesar de todo...no me disgusta ser asno porque también tengo mis ratitos de miel ;-)
Hoy he vuelto a sentir aire. Un aire nuevo, distinto. Subido en la bici, por terreno fácil, hablando conmigo mismo e intentando encontrar una postura cómoda en un sillín estrecho y pequeño. Por curiosidad he mirado en los cuadernos de entrenamiento las dos últimas salidas de bici. La última fue el 20 de enero en el circuito de Montmeló (1h45' nocturnas, 11 vueltas, sin complicarme), La anterior el 13 de noviembre (2h y sufriendo mucho). Eso es lo que pone en mis notas. En la de hoy: 2h04', bien de patas, mal de culo. Aire amigo, refrescante.
foto aprox. km 26,5: koalas (gracias))
En la maratón de la Vall del Congost tienes la oportunidad para no salir igual que entras. Su recorrido te puede marcar de por vida. Su gente dejará que te sientas el protagonista de tu propia película poniendo algo más que lo que está a la vista en las mesas de avituallamiento. La magia que te envuelve al sudar el dorsal conseguirá que saques de ti lo mejor que llevas y, si lo haces, a cambio te dejará una semilla que crecerá con el tiempo. Y dará frutos. Frutos que se han de recoger volviendo cada año. El reto esta lanzado...


