miércoles, 14 de noviembre de 2007

Salud y roncarol

El maratón de Philadelphia no pilla cerca de casa. Al menos de la mía. A pesar de todo, hay gente que consigue alinear los planetas y buscar un hueco para ir a correrla. Sin quererlo, en una llamada sorpresa pillo a un amigo en el mostrador del aeropuerto, camino de hacer un tiempazo en USA -si nada se lo impide-. Estamos hablando de bajar de 2h40'. Eso es correr mucho, muchísimo. Sin tirarle mucho de la lengua me resume entrenos, deseos, realidades, sueños. Le oigo con la ilusión de un chaval de 18 años, con ganas de arramblar con todo lo que se ponga por delante para salir victorioso. Se que no hace falta pedirle que lo de todo porque lo lleva de serie. Se que no hay que desearle suerte porque eso es para los que no han entrenado suficiente. Solo espero que tenga "el día". Ni un montón de escaleras en un rascacielos ni la dichosa Wii de Nintendo pueden con lo que llevas en las patas. Si lees esto, ANIMO ANTONIO. ¡¡¡ Salud y, en meta, mucho rocanrol del bueno para celebrarlo !!!

2 comentarios:

miquel dijo...

Y yo que pensaba que en Philadelphia solo se hacia queso para untar...

Bajar de 2h40 en la maratona es correr y mucho. Que los dioses le sean propicio Sr. Antonio.

Pedro Gracia Garmendia dijo...

Animo Antoñito !!!

Te deseo la mejor de las carreras que hayas soñado .