Lo de antes y lo de después, mañana en Demonfit
foto en risco Azagaya a 2.343 m. Al fondo la laguna de El Barco o de Galingómez (a escoger)
foto salida: Jordi, ¿dónde te metes?
Cuando picas en el forfait, a la luz del frontal, la hora de salida en el camping Bordes de Graus sabes que lo que espera por delante tiene más de infierno que de cielo. Pero todos llevamos un demonio dentro que buscará su salvación previo paso por el purgatorio. Los aprox. 1500 m de desnivel positivo que nos llevan al pico Certascán calientan las piernas mientras nos deleitan con un amanecer de nieblas y claros. Viento frío pero ideal para hacer la primera subida seria del día. Picamos de nuevo a 2.853 m y trotamos camino del próximo punto de control. Allí se encuentra el san Pedro de este cielo tan especial: Alejandro, el guarda del refugio de Certascán. Luchando a brazo partido por defender su feudo ( Salvem Certascán) no olvida ningún detalle para los skyrunners que vamos llegando. Los burros de carga y gente del refugio dan un impulso con sus ánimos cuando el grupo sale camino del refugio de Pinet. Es un largo camino con tres subidas (coll de Llurri, port de la Artiga -entramos en Francia- y pointe de Recos) y sus tres bajadas que no dejan indiferente a nadie, sobre todo los lagos Romedo (arriba y abajo).
foto subida Pointe de Recos
Hay que empezar a comer. Ahora ya si se empieza a tener la sensación de que el día será largo. La niebla no nos abandona y con un toque meón nos mantienes frescos, incluso humedos durante el camino. La llegada al refugio de Pinet nunca es fácil pero esta vez dudamos más de lo habitual. Demasiado tiempo parados. ¿Subimos o bajamos? Al final acertamos y cruzando el barranco volvemos a pensar eso de "el año que viene no me pierdo aquí". Una parada semirápida para comer y beber algo, curar heridas (una caida tonta en el río deja una muñeca tocada y una rodilla rascada) y tras fichar enfilamos nuestro segundo purgatorio para recuperar el camino de entrada en el cielo anhelado. La Pica d'Estats (3.143 m) no da ni un metro de respiro. Cuando ves la cruz de hierro casi ya la puedes tocar. Serpenteas entre montañas buscando el techo escondido, cuando lo localizas solo quieres mirar tus pies que se arrastran en la subida. Dan vértigo los últimos metros pero hay que tocar el frio metal, picar el forfait y después de una foto, echarse al trote monte abajo. Y que nadie de aún el cielo por ganado... La subida a Port de Sotllo antes de encarar la bajada a Vallferrera aprieta de nuevo las clavijas a unas patas que empiezan a acusar tantas horas de infierno. Una larga bajada -larga de verdad- nos permite trotar (incluso correr) camino del refugio de Vallferrera. Ojo a las piedras, a las raices, a las ramas...todo confabulado para que tropieces y caigas. La entrada en el cielo no es fácil y los obstaculos aparecen en paralelo al cansancio. Y aún queda turrón...
Llegando a refugio Certascan
Una bebida fresca, un sello en el cartón, reagrupamiento de la tropa y un enemigo a batir: la subida al refugio de Baborte y posteriormente a la roca Cigalera. El cielo está ahí. Puedes olerlo, verlo, casi tocarlo. Un último empujón apoyado en lo que te rodea. Saca tus pensamientos más positivos del fondo de la mochila, los recuerdos que tiran de ti hacia arriba...no pares. Parar es perder. No dejes de comer. Bebe pero regula. No hay más fuentes hasta Tavascán. A media subida dejas la sombra y un sol de justicia te recuerda que aún te roza el infierno en la espalda. Pasa el último repecho tras la tartera de rocas. Con lo que te quede. Y una vez arriba dejaté caer...trota si puedes. Busca la cabaña de Boldis donde esta el último control. Todavía a 2.200 m de altura pero ya huelen los guisos celestiales. Flanqueo interminable con Tavascán a tus pies. Vas y vuelves. Vuelve a ir y vuelves a venir. Y Tavascan sigue en el mismo sitio. Y cuando piensas que nunca llegarás al pueblo, comienzas a bajar y apareces en un puente junto a la carretera. Como por arte de magia. La puerta sigue abierta.
La última parte es como la última etapa del Tour. Un homenaje para el día que queda atrás. Unos sencillos kilómetros, eso si cuesta arriba, para reagruparse comentar la jugada y preparar la llegada al camping de nuevo. La sonrisa se vuelve a adueñar de una cara cansada pero contenta. La cerveza vuelve a ganar peso sobre el agua. La familia, que espera en el camping, pesa ahora más que los amigos de viaje. El cielo se acerca dejando atrás el infierno. Por la puerta grande...
El día después: skyrunners y Salvem Certascán
Del tirón: Taga (2040m), Bastiments (2882m), Pic del Freser (2835), Pic de l’infern (2860) y la cota más alta, el Puigmal (2914m). Eso si, un tirón de unos 110 kms y 8.500 de desnivel positivo.
Un plano, primer puerto, carreteras secundarias por las que es un placer rodar. Voy pasando mucha gente que respetan el no draft. Culebreamos hasta salir a la carretera general para enfilar la subida al puerto de Ager. Igual que la primera parte me trasladó al Jabaliman, esta nueva ruta me lleva a El Chorro de hace años (joder que viejunos semos). Subes sabiendo que luego lo bajaras. Eso no es lo peor. Porque al llegar arriba bajas lo que luego has de subir. Y con estas historietas y prácticamente todo el desnivel hecho llegas al km 60 donde haces un pequeño bucle, de nuevo por carreteras de segunda división. Ideales para rodar. Este bucle ya lo hago practicamente solo. Con esa sensación de perdido que me gusta tanto, como si no llevara dorsal... Vuelvo al Jabaliman. Al completar el bucle ya sólo queda llegar hasta Balaguer (unos 20kms) y el famoso muro de la Creu. No os lo cuento... Tenéis que subirlo y punto. Y con 3h 15' aprox y ya en el puesto 53 (eso me enteré luego, claro) dejo la bici bien de patas, justito de culo y me preparo para correr. ¡¡ Joder como me apetece ver si las patas estan bien después de Cavalls del Vent el sábado anterior !! Me cambio de nuevo sin prisa. "No te dejes nada, que te conozco". Sobre todo la cinta rotuliana. Y un gel... Por si acaso. ¡¡A correr !! 3 vueltas de 7 kms por carretera casi todo, circuito de ida y vuelta. Calor, calor, asfalto, asfalto y en la primera vuelta poca gente aún. Eiii, ¿¿estas son mis piernas ?? Increible. Pero si van como motos. Fiuu, fiuuu..... Y kilómetro a kilómetro me fui encontrando mejor y pasando más gente. Menudo subidón: abrir gas y que las piernas respondan. Si señor, si señor. Una de agua y una de cocacola en cada avituallamiento. Energía para seguir tirando. Tres vueltas calcadas en tiempo y sensaciones. Y en 1h28'12'' en meta. Cerrando con números que, si no escribo esto, es lo que queda para la eternidad: 5h 24' 20'', el puesto 23º
P.D. Acabé muy contento sobre todo por las buenas sensaciones en carrera a pie (4º mejor parcial) y por lo bien que he rentabilizado los casi 1000kms de bici que llevo este año. Pero me merezco una colleja bien gorda porque no se puede ser tan cafre de nadar así de mal. ¡¡ Coño a ver si me pongo !!


Foto de Fernando. Gracias !!
2008 Lluvia y algo de barro

Con una cena y unas cervezas de las que crean aficción llega la noche, que no pasa muy rápido y da pista al día más durillo. Desde Sant Feliu de G. a Torroella de M. Mezcla de trozos rompepiernas con paseos marítimos largos y duros (como el de Palamós). Al final un caramelito esperando y un rato de playa para soltar. El día vuelve a comenzar "charlatán" pero vamos pasando de las palabras a miradas complices y sorteando kilómetro a kilómetro lo que la ruta nos depara. Muchas calas, muchos pinos, mucho rato en esa nube que compartes cuando conectas ritmos con alguien y sin hablar cada uno sabe cuando tiene que tirar delante o empujar desde atrás. En el km 40 aprox. me fuí solo. Me costó hacerlo porque no era lo que quería pero tenía ese ritmo cogido que es casi automático y que no puedes ni aflojar ni apretar (¿sabéis no?). Y cada vez que miraba atrás deseaba que llegara mi compañero pero al final llegué solo a meta. Sensación rara. Bastante aburridillo de ir solo. Al poco rato empezó a llover. A cántaros. Pero todos llegaban con una sonrisa en la cara. Todos.
La segunda noche si fue corta, canija, enana, ridícula. A las 4:30h salgo como una sabandija de la habitación para no despertar a nadie y...joder, ¿quien desayuna a las 5:00h? Pues to'dios ! La salida de Roses casi a oscuras bordeando toda la bahía es espectacular. Algunos vuelven de fiesta, otros nos vamos ahora. Lo habitual.Hoy quiero apretarme un poco más, ver hasta donde soy capaz de llegar. Busco compañeros de viaje que no dejaré hasta meta. A mi es la parte que más me gusta. La Costa Brava más salvaje y más rocosa. Además ha entrado una tramontana que da carácter épico a algunos flanqueos de costa. Sin forzar mucho pero sin dormirnos van cayendo los kilómetros. He acertado. Tengo buenos compañeros de viaje. Subimos y bajamos a Cadaqués. Subimos y bajamos a Port de la Selva. Plantamos cara al viento por el camino de ronda hasta Llança y a por la última subida. No dejéis que os lo cuenten más que esto. Id a verlo. La subida desde Colera es bestial, pero la vista que hay desde arriba, yendo por el mismo GR92, es imposible de enseñar con fotos. Imposible. Caras de felicidad al ver abajo, bien abajo, la estación de Portbou y gas hasta meta. Allí nos espera la gloria, a cada uno la que busca. Yo en particular encontré la mía en meta. Anna y Alba estaban allí esperando. Xavi Marina y "alrededores" como mi segunda familia. Y los amigos fueron llegando bien dosificados, para disfrutar el triunfo de cada uno de ellos como propio. ¡¡Que grandes sois todos !!
