lunes, 30 de junio de 2008

Músicos en la Naturaleza

Sábado tarde. El sol se despide poco a poco. En medio del prado donde normalmente solo hay vacas han montado un escenario enorme que en medio de Gredos parece diminuto. La gente vamos llegando en un goteo continuo. Los autobuses que vienen de las zonas de parking vomitan gente sonriente y con ganas de pasarlo bien. Ambiente de fiesta. Huele a lomo a la plancha y panceta cuando te acercas a los chiringuitos. Litros de cervezas y calimocho pasan de mano en mano. Hoy los montañeros con mochilas, crampones y piolets han dejado hueco a una mezcla extraña de juerguistas y melómanos. En poco tiempo Bob Dylan subirá al escenario y, como siempre que actúa, lo que va a hacer es un misterio. Como no tenemos entradas nos vamos al pinar enfrente del escenario. Lejos para ver pero perfecto para oir. Arranca el espectáculo. Desde donde estamos se intuye un tío de negro y una orquesta de kaki. Los prismáticos confirman que es Bob Dylan. Cuando empieza a cantar ya no hay duda. Su voz es inconfundible. De perfil a la gente y tocando un teclado van pasando las canciones. Poco conocidas. Inmutable. Como si abajo no hubiera nadie -y somos más de 10.000 personas. Concierto, en mi opinión, solo para eruditos del maestro. Propio de un genio que se puede permitir hacerlo. Para los que solo lo escuchamos de vez en cuando nos deja un poco tibios. Los incondicionales vibraron. Y casi 2 horas.
Cuarenta minutos de cambio de escenario y llega Amaral.
Totalmente distinto, gente de pies y a saltar y vibrar con los de Zaragoza. Más de una horita tarareando casi todas las canciones. El escenario se llenó con un Gato Negro y un Dragón Rojo. El entorno increíble, los actores también y los amigos... como siempre: unos golfos.

2 comentarios:

Ramón Doval dijo...

Una pena que la mayoría de la gente no entienda las letras de Dylan, posiblemente el mejor compositor del siglo 20. Creo que casi todos los grandes han versionado canciones suyas -excepto Beatles, aunque Harrison sí lo hizo-. ¿Destrozaron Gredos?

Bulderban dijo...

Tranquilo que Gredos quedó perfecto. La organización es impresionante y queda todo como si ahí nunca hubiera pasado casi-nada. Lo único que se destrozan son hepatocitos y alguna neurona je,je,je