viernes, 7 de enero de 2011

Sacudirse el polvo(ronazo)

La entrada anterior despista. Y no da pistas. De lo que han sido estos últimos diez días, quiero decir.
Si alguien tiene el vicio de extrapolar entrenamientos-de-los-otros esta vez pinchará en hueso. Y, no le culpo, porque esa era justo la idea. Vamos, la de cada año...aprovecho los días de vacaciones para tejer el traje que mezcla retales de descanso y entreno, de familia y amigos, de alargo por la noche y acorto por la mañana. Ya sabéis de que hablo, ¿verdad?

Y tampoco se sorprende casi nadie sin digo que el traje se quedó sin una manga, sin botones y solo hilvanado. Vamos, que el único día que me gane los dulces fue el de la entrada anterior. Eso si, a la mesa (y a la barra) cumplí como un campeón. Comportándome como un auténtico deportista de fondo/resistencia. Sin grandes comilonas puntuales pero manteniendo un ritmillo fijo que permite aguantar loqueteechen. Y uno que además es goloso por diseño...

Pero ahora ya pasó. Hoy tocaba pagar el peaje y arrastrarse por la carretera de las Aguas con las típicas pésimas sensaciones que aturden el conocimiento y nublan la vista.
Y los kilómetros han pasado como los cubatas en Nochevieja. Los primeros disfrutándolos -"lo que sea con un buen ron o una buena ginebra"-, los de después corriéndolos pa'cumplir y punto -"da igual lo que me pongas con hielo que me lo bebo"- y los últimos sufriéndolos -"esta copa que me has pedido es como una puñalá. Lo sé pero me la bebo"- Eso si, hoy han sido 16 kms y en Nochevieja no llegué a la mitad de pelotazos... creo.

He vuelto. De aquí a la gloria...dicen.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Pequeños/grandes placeres

En caída libre desde muchos metros de altura repican con un agradable sonido antes de deslizarse por la tela como un esquiador experimentado por una pista negra. Llegan a la punta de la varilla y saltan al vacío para estamparse en el suelo pisado. A medida que avanzan tus pasos, el barro resbala entre el laberinto que supone para él la suela del calzado. Los churros arcillosos condicionan su tamaño y longitud a la fuerza de la pisada. También a la proporción de agua-tierra que haya. Pisada grande gana a pisada pequeña. Cuando bajo la capa de agua hay solo cemento todo se reduce a un simple salpicado. Y no resbala. Aburrido.
En el horizonte una sombra se acerca deprisa y, a medida que llega dibuja en su cara empapada un sonrisa húmeda. La gárgola que da sombra a la boca y ocupa el centro de la cara escupe agua por su punta y, quizás, algún moco. El flequillo pegado a la frente no distingue entre sudor y agua pero seguro que el sabor es salado. Las puntas de las orejas están rojas por el frío, los lóbulos también rojos pero por el calor. Los labios, tensados por la sonrisa ahora, tiemblan como flanes cuando se aprieta el ritmo. Y los dientes se aprietan.
.

- ¿Te queda mucho papa-empapado?
- Una vuelta más y paro.
- ¿Quieres un paraguas?
- No cariño. Sin paraguas voy más rápido.
- Vale. Con esta llevas siete. Eres el mejor.
- ........

viernes, 24 de diciembre de 2010

Que...

...las piernas que nos llevan y nos traen -más o menos deprisa-, nos suben y nos bajan -más o menos alto- sigan haciéndolo durante mucho tiempo.
...el corazón que empuja y la masa gris que rige se entiendan a la perfección como lo han hecho hasta ahora y cuando uno afloja el otro apriete.
...el frío siga siendo helador y el calor abrase pero no dejemos el vicio que nos gusta.
...la zanahoria que tenemos delante nunca se caiga del palo que la sujeta.
Amor
...el proceso de filtrado natural de la gente que nos rodea siga su curso y sigan apareciendo gente que merece la pena y desapareciendo los que no aportan nada.
...la soledad sea buscada y la compañía deseada mientras pasan los días uno tras otro (y que no dejen de pasar).
Salud
...la colección de dorsales aumente y acaben empapados de cervezas con los amigos.
...todas las noches sean buenas noches y noches buenas (y algunas las pasemos corriendo a la luz de un frontal).
...sigamos persiguiendo un sueño y dejemos atrás las pesadillas estando despiertos.
...miremos las estrellas en el cielo y no reflejadas en los charcos.
...(lo que queráis añadir)
Y vale para todo el año

lunes, 20 de diciembre de 2010

Centrifugando

La madrugada del sábado al domingo, a las 4:30h aprox. estaba en el balcón de casa, colgando una lavadora de ropa. En el reparto de las labores del hogar es una de las que me toca y soy incapaz de dejarlo pasar si la ropa esta ya lista, dentro o fuera de la lavadora. Me resulta hasta terapéutico... De hecho, lo último que hice al salir horas antes para Can Dragó fue cargar el bombo de ropa sucia, poner detergente y darle al botoncito rojo de inicio.
La sensación de "salida urbana" un sábado por la noche para correr me resultó bastante extraña. Todo el mundo arreglaito para ir de fiesta y tú, así como pa'dentro, te preguntas si estas bien de la azotea. ¿Una maratón? ¿A medianoche? ¿En una pista de atletismo? ¿105 vueltas y pico? Al primer golpe: No. No estas en tu sano juicio ni de coña.
Pero cuando llegas a las pistas y ves el ambiente, la gente que lleva trotando desde hace casi 12h y les quedan otras tantas, las razones por las que se hace esto, los amigos, etc todo empieza a cobrar sentido. Te sientes hasta afortunado. Y de pronto tu cabeza borra la intempestiva hora que es, quita frio y oscuridad al tema, convierte la ratonera de 400m en un bonito camino entre arboles y...comienza la fiesta para 9 personajes. Cada uno de·su·padre y de·su·madre, con su traje de noche, su día a las espaldas y su reto por delante.

De 1 en 1 van pasando, cogidos de la mano, las vueltas y los kilómetros. Unas restan de 105 y otros suman hasta 42,195. A golpes llegan y se van risas, pinchazos, charletas, sufrimientos, sudores fríos... todas esas cosas que hacen de esa noche un momento especial. Nos vamos cruzando con los valientes de las 24h que van en sentido contrario. Luego cambian el sentido de giro y ahora los vamos adelantado. Ellos por fuera, nosotros por dentro. Mucho rato solo a pesar de estar rodeado de gente. Y mientras la lavadora centrifuga en casa yo lo hago sobre el tartán. Así 3h10'06'' del tirón. Vueltas y más vueltas.


Y cuando me despido de todos y vuelvo caminando a casa pienso que en la vida, por muchas vueltas que des, eres lo que eres. Y un cubatita ya me habría tomado yo antes de colgar la ropa :-)

jueves, 16 de diciembre de 2010

La zancada del fauno

O como cambiar la forma de correr. Menos talón y más apoyo y empuje con la parte media-delantera del pie. Mi experiencia (todavía "en fase de"):
Por probar que no quede. Y por contarlo tampoco. Después de la visita del ilustre andorrano al que ya no le molestan tanto las rodillas, el video Indulgence y marear al señor Google con método Pose, barefoot, minimalist running etc. decido probar. Abrir las ventanas y que entre aire fresco. Desmonto plantillas de mis Karhu M10 y saco del armario las Puma aello olvidadas. Y empiezo...
4/12: 45' marcando el gesto típico de esta forma de correr. A partir de 30' tiran los gemelos pero uno, más bruto que un arao, completa la idea inicial de hacer 10 km. Al día siguiente me posee el espirítu de Chiquito de la Carrrzadaaaa. Gemelos (parte inferior) duelen entre mucho y muchísimo, creo que incluso hay alguna rotura de alguna fibra -como cuando paras más días de la cuenta y vuelves como si no hubieras parado. Total, que decido no volver a correr hasta que no deje de doler y no pasar de 30'
9/12: Todavía tiran un poco los gemelos, pero como es un poco solo troto 30' muuuy suave. El dolor no molesta pero no se va (método Cendón no funciona conmigo). Ni sudo.
10/12: Otros 30' más fuertecitos. Mejor. No hay queja de mis niños.
11/12: Otros 34'. Joder, hacía mucho tiempo que no me cambiaba para correr tan poco. Unos 8kms. Todo parece que va bien. Me jode salir para tampoco tiempo pero el planteamiento es adapatarse para empezar 2011 con la nueva zancada. De mitad palante, como un fauno.
15/12: No he corrido entre medias porque no he podido. Salgo pensando en alrededor de 1h y hago 1h 2'. Salgo pensando en ir tranquilo y...ni de coña. Al final algo de molestias en uno de los gemelos pero nunca había ido tan rápido en este circuito (Carretera de las Aguas). Hago MMP por más de medio minuto. No me lo creo. A ver si...
Seguiremos informado.
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P.D.: Mi quiste de menisco sigue igual. Si le aprieto me aprieta, si le dejo me deja. Y que dure.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

¿Damos unas vueltas?

¡ Me han liado ;-) !

En apenas 2 mails y un par de sms he cambiado correr por dormir la noche del sábado al domingo. Y mi cama por las pistas de atletismo de Can Dragó. Y mi señora y mi niña por un panda de amigos pisando tartán. Y una cerveza viendo la tele por unas aguas avitualladas. Y... lo que toque más.

En la versión Maratón de Medianoche -prácticamente ná para lo que se va a cocer ahí- me he apuntado a las 24h de Corredors.cat que además colaboran con La Marató de TV3.

Los que me conocéis sabéis de sobra que no soy yo mucho de dar vueltas y vueltas. De hecho solo algún día de series en la pista de Colmenar Viejo y un 10.000 en la de Alcobendas figuran en mi CV dentro del apartado "en pantalón corto". No se como ve a responder el sr. Bombeta porque esto si es un experimento doble o triple. El sábado por la mañana, cuando meta en la mochila la ropa pensaré unos cuantos chistes para hacer amena la velada. Aquí no se me escapa nadie. Preparaos que vuelta más, vuelta menos nos encontraremos y aquí no se escapa ni dios de echarnos unas risas. Y si además trotamos unas horitas, mejor. Nos vemos (y sin frontal) que allí hay luces...

viernes, 10 de diciembre de 2010

Mart(irio)

¿Por qué cuando sale un caso de dopaje la gente se "acuerda" que tú también corres?
¿Por qué llena más páginas noticias de este tipo que aquellas que de verdad ayudan a ser mejores personas-deportistas?
¿Por qué con en el futbol nadie se mete?
¿Por qué todo el mundo opina si nadie tiene (tenemos) ni puta idea?
¿Por qué la gente se quiere tan poco y es tan ignorante cuando se(les) droga(n)?
¿Por qué nunca -o casi nunca- pasa nada a todos y siempre pagan los destinatarios finales?
¿Por qué nos intentan vender a culpables como victimas cuando los únicos inocentes somos los que hemos creido en ellos?
Otra vez sale la mierda a flote en el castigado mundo del deporte profesional. Otro navajazo a la poca ilusión que queda cuando ves a los "profesionales".
Al final va a tener razón un amigo que dice que hay que ver todo esto (ciclismo, atletismo, etc) como si fueras al circo, al teatro o al cine: un espectáculo más.
¡¡ Qué pena !!

jueves, 2 de diciembre de 2010

Una víctima más...

Cada año por estas fechas suelo hacer lo mismo. Voy al cajón del pasado y desempolvo los cuadernos de entrenamiento que tengo -desde 2004-. Abro los dos años últimos y el actual. Cojo una hoja de papel y apunto en una columna
Nadar:
Bici:
Correr:
y en una fila
2008
2009
2010
y escribo horas de entreno (y kms aprox.) para comparar, pero sobre todo para tener la sensación que los datos recogidos sirven para algo ;-P
Detalles concretos de sesiones con sensaciones y kilometradas hay que buscarlas con más detalle entre las páginas más internas. Un curro importante, vaya.
Ayer, al abrir "mi" cajón noté algo raro. Sensaciones de más allá o de más acá me decían que alguien había manipulado "mis" registros hiperprivados de entrenamientos. La fórmula de Bulderbanix al descubierto. Pregunté y pregunté y por casa nadie sabía nada. Ni siquiera mostraban el más mínimo interés (lógico, cada loco con su tema). Allí alguien había metido mano...
Yo no soy mucho de desconfiar pero estoy revisando los 25ypicomil documentos de "Güiquiliks" porque me da que estos han filtrado mis entrenamientos aprovechando el rollo ese de las embajadas... Paquete que les voy a meter !

lunes, 29 de noviembre de 2010

Corro Jímenez

Jodo que patilluca molona me esta creciendo de arriba pabajo. Esta el artista mu'dejao ultimamente... Así se me afila el jeto y soy más aerodinámico (nariz mediante).

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Llueve fino. Alfileres racheados que se clavan en la cara con el mar a derechas y empujan por la espalda con el mar a izquierdas. Ni pizca de frío. Fuerzo un paseo como primera toma de contacto para auyentar las ganas. No iba a salir. De verdad que no. Pero las tardes en el exilio laboral son largas y esta noche nada me obliga a estar viendo fútbol hasta medianoche. No lo pienses que es peor.... Abro el compartimento secreto de la maleta y saco los trastos de matar. De corto (y bien corto) abajo y manga larga arriba. ¿Chubasquero? Si. Tres. En casa todos. Viserita guays de 1 €. En 10' soy el puto amo del paseo marítimo. Las luces no impiden pisar los charcos que yo tampoco me esfuerzo en esquivar. Encantado. No, el gusto es mío. Y los patinazos también. Una hora larga entre ir y volver, volver a ir y volver a volver. Paro. ¿Sudo? Sonrío.

Y con el agua metida dentro de la carcasa lo único que me falta es pisar la arena humeda de la playa mientras otro loco, este con una tabla de surf, intenta domar olas. Hay gente pa'tó !

viernes, 26 de noviembre de 2010

Compartir

Todos tenemos la necesidad de compartir lo que nos pasa (o lo que no nos pasa), lo que nos ocupa y lo que nos preocupa, lo que nos mueve y lo que nos detiene, lo que nos lleva y lo que nos trae... Todo.
A lo largo de todos estos años alejado del deporteenequipo he avanzado mucho en la línea de compartir-conmigo-mismo en detrimento de compartir-con-otros. Y eso quizás me haya hecho un poco más huraño en el trato social (deportivo), una isla flotante que lleva una féliz deriva en sus entrenamientos y carreras, la mayoría en soledad buscada. Pero reconozco que trotar con un amigo hace que recupere el gusto por compartir-con-otros lo que pasa entre mis dos orejas a golpe de neurona. Y eso no implica largas charlas ni profundas discusiones. Igual que tirado en un sofá junto a alquien querido compartes un agradable rato de tele, galopando desbocado por un camino estrecho también lo haces. O brindando con una buena jarra de cerveza y sonriendo espontaneamente cuando la espuma salta desde dentro.
Eso si. Seamos conscientes que no todos valemos para compartir todo con todos. Y vuelvo a reivindicar que no siempre hace falta alguien enfrente/al lado para compartir. A veces lo que necesitamos (necesito) es oir esos golpes en el suelo que dan las zapatillas al correr y sentir que son tuyos. O escuchar esa respiración apurada y reconocerla en tu esfuerzo por ir un poco más rápido que hace unos días. O aflojar y acelerar porque estas pensando en cosas que te ponen como una moto o te relajan igual que un buen masaje.

Y todo esto, ¿por qué? Por nada. El fin de semana pasado corrí bien acompañado y fue especial (por la compañía, no por estar acompañado). Ayer, después de volver de Valencia corrí solo. Los dos días compartí. Nunca lo mismo. Pero en ambos casos el hecho de hacerlo me llevó a ser un poco más feliz. Por eso lo comparto aquí...

jueves, 18 de noviembre de 2010

¿Solo fiebre?

Sacó a pasear un deseo con la idea de convertirlo en una realidad. Con el mismo mimo que algunos sacan a su perro a la montaña pero con la misma prudencia que otros vuelcan sus entrañas en una reunión de amigos. El delirio de una noche de fiebre alta le había conducido por extraños (y a la vez apasionantes) vericuetos que no llevaban a ningún sitio pero que hacían intuir un algo. ¿Comenzó antes el dolor de cabeza o fué la calentura? ¡¡ Qué más da ahora!!
Un solo café solo (y solo) mirando al mar, ya con la corbata estrangulando al cuello sirvió para asentar el revuelo interno. Dentro del pantalón la rodilla izquierda quería decir algo pero el ruido de platos y tazas amortiguaba la queja. Fué y volvió varias veces con la vista hasta donde termina el agua salada. Mismo viaje, mismas preguntas sin respuesta: ¿Son mucho 6 horas? ¿Es poco 3 kmsipico ? ¿Qué supondría no acabar? ¿Y después qué?
Sigo con fiebre y no acabo de ver claro. Quizás sea lo mejor, quizás una forma de mimetizar la realidad tan buena como otras, quizás la excusa que necesito para echar adelante ese deseo y volverlo (o intentar volverlo) realidad... Os lo cuento pronto !

sábado, 13 de noviembre de 2010

Noches

No me gusta que las noches se (me) hagan largas. Señal de que no duermo bien -o si estas de fiesta, señal de que no has acertado con la compañía-. No me gusta dar vueltas y vueltas sobre mi mismo buscando una postura cómoda que no está en la cama sino en mi cabeza. Señal de que no estoy tranquilo. No me gusta susurrar a la almohada mil juramentos por no ser capaz de desconectar de todo y dejarme ir. Señal de que no estoy agusto con algo o conmigo mismo.
Y aunque tarda, llega la hora de ponerse en pie y el cuerpo sufre una resaca de una materia gris demasiado activa durante la noche. Los ojos escuecen como si el humo de una discoteca les hubiese bañado durante horas mientras te abrazas un(os) gintonic. Pero lo peor de todo, cuando pasan estan noches, es esa sensación de "y todo eso para qué". Porque es un duermevela que no aporta soluciones a nada. La sensación de venir de otra realidad es brutal cuando te levantas. Los fantasmas desaparecen y las soluciones se ven más asequibles. Es como si con la vuelta a la vida de todo lo que nos rodea todo fuera más... menos... de otra forma.

Prefiero las noches cortas. Si. Jode mucho que suene el despertador y pensar "¿Ya está? ¿Ya toca levantarse? Pero si me acabo de estirar..." Y mientras saltas de la cama notas el cuerpo agil, la mente despejada y un hambre en la barriga que te anima a comerte el mundo...Todo te parece asequible mientras la ducha te cae encima y la mente abandona el cuerpo y se pone en marcha mientras tu todavía te afeitas. La noche se ha hecho corta pero el día que la sigue es más corto aún, y más aprovechado, y más mejor. Y uno tras otro van pasando los minutos con la sensación que no dejas pasar ni uno sin ser un poco más feliz.

La pena es que no se puede escoger...con lo fácil que parece.

domingo, 7 de noviembre de 2010

La diFErencia

Desde la ventana de casa....¿que diferencia hay entre estas 2 fotos?
Todavía estoy impactao por el despliegue de medios. No se si la fe mueve montañas pero lo que si mueve son policías, audis blindados y algún que otro fiel.





domingo, 31 de octubre de 2010

Duele la duda

Salta.
Suelta,
en la cama vuelta y vuelta.
Sale el sol
y la duda no resuelta.
Al calor de la duda vuelves a cargar el arma...
...el arma que te desarma y te desnuda.
Y piensas y recolocas y sudas y, poco a poco, sin prisa
te va matando la duda.

Resuelve.
Salta.
Y vuelve a mezclarse el color de las cosas,
el sabor de las cosas,
el olor de las cosas,
las cosas de las cosas.
Y un respiro ve la luz
y tu detrás,
detrás de él, sales y empiezas a correr.
Suelta.
Deja que corra, que salte, que vuele
que respire, que sude, que bote.
Porque no es dolor lo que me detiene,
sino el estar parado lo que me duele.

Creo que ultimamente viajo demasiado con Extremoduro... :-)

sábado, 23 de octubre de 2010

Desayunando la vida

Lo voy a contar...

Corté un trozo de pan con la precisión de un joyero. Soy así. Igual de ancho por todas partes. Y como la anchura no tenía que ser mucha, no me resultó fácil. El pan que hacemos en casa es tan bueno de comer como rebelde a la hora de dejarse mutilar. Lo di un punto de tueste y lo acosté, todavía caliente, en un plato.
Queso de cabra. Mi tía Pili (la de Vivegredos) nos había regalado dos en la última visita al pueblo pero solo queda un trozo. Volví a ejercer de joyero. Esta vez dos trozos que sumados cubrían todo el pan. Tumbados uno junto a otro. Pegados pero solo lo justo. Como una pareja que, para dormir, necesitan sentir la presencia del otro pero que tienen los deberes ya hechos. Un toque de calor pasa del colchón a los ocupantes. Del pan al queso. Sin fundir nada.
Miel. Esta vez de castaño. Te la comes a cucharadas si te pones...no te pongas. Con una buena dosis bañas a los amantes cansados. Movimiento rápido y preciso. No es fácil calcular la cantidad justa para que no salga del pan y quede todo cubierto.
Observa. Es increible el comportamiento que tiene la miel. Resbala sobre el queso sin perder tiempo intentando atravesarlo. Cae por los lados. Cae por el fino espacio que separa los dos cuerpos. LLega al pan y se integra entre la porosa miga. La superficie es dura gracias al tostado pero aloja en sus huecos a la dulce visitante. Cuando intenta salir por la cara inferior y llegar al plato lo que encuentra es mi lengua, mi boca. Los dientes aprietan. El pan cruje, el queso se deshace, la miel vuelve a salir triunfante. Dulce. Escurridiza.

Be honey, my friend -lo siento Bruce ;-)

miércoles, 13 de octubre de 2010

Cimientos

¡¡ Ojo que viene el "sabio" !!

Ahora lo tengo claro. Hace años cuando mi padre se esforzaba por metérmelo entre el flequillo y el cogote no lo tenía tanto. "Algún día te darás cuenta que todo esto que hago tiene un sentido y te servirá en la vida" Y así ha sido...
También está el cuento de los 3 cerditos...pero prefiero recordar esos madrugones sin piedad tras una noche de fiesta, esas clases magistrales de la vida dadas desde dentro, esa "formación profesional" desde la experiencia propia, etc. Todo lo que fue la infancia -lejana ya en el tiempo pero retomada ahora por algún motivo que desconozco- MI infancia, aparece ahora como una cimentación cojonuda de la persona en la que me he (me estoy) convertido (convirtiendo). Me gusta como soy (si no lo digo yo...) y me gusta lo que veo si miro atrás. Desde luego que cambiaría cosas, borraría capítulos, pasaría de puntillas por lugares en los que me sumergí, aprovecharía mejor oportunidades que pasaron, no se...o quizás, ahora, si se. Creo que tengo unos buenos cimientos sobre los que crecer alto y seguro. En ello estoy.
Y, por enganchar con lo que hago ahora...cimentar bien, seguir en ello, mis próximos retos. Porque aunque estemos sobre un terreno seguro, con unas buenas bases, creo que debemos de revisar cada año los cimientos y a partir de ellos y de su refuerzo volver a coger fuerza para construir desde la base lo que seremos (esta vez deportivamente). Vuelvo a rodajes suaves con la rodilla dando guerra. Vuelvo a saborear el cloro si querer. Vuelvo a mirar la bici con cariño.

Alé. Ya me he quedado agusto. No diréis que no os avisé al principio...

martes, 12 de octubre de 2010

Yo tenía...

Yo tenía unas zapatillas viejas. Unas Reebok nosequé que me compré porque estaban de oferta cuando empezé a correr. Estamos hablando del siglo pasado. Las pagué en pesetas creo...
Yo tenía unas zapatillas amarillas que pasaron de no gustarme nada a parecerme preciosas, insustituibles, únicas. No cambiaron de color pero fueron acumulando kilómetros y kilómetros de ratos (más y menos buenos) juntos. Con ellas, después de domarlas, corrí mi primer maratón y mi primer triatlón distancia ironman. Casí ná !
Yo tenía unas zapatillas sin nudos. Al principio los hacía pero luego les puse un par de cierres rápidos que le quite a una de mis mochilas. No eran ligeros, ni discretos, ni cómodos pero eran de MI mochila de escalada. Dejé de escalar y comence a correr. Se salvaron del ERE y fueron reciclados en otra empresa del mismo sector. Con todo su pasado y con mucho futuro.
Yo tenía unas zapatillas a las que había retirado de la mala vida del entreno y la competición. Jubiladas de todo menos del paseo corto y distendido. Apartadas de todo hasta que la melancolía me llevaba a calzarmelas y sentirme de esa forma tan especial que solo ellas sabían hacerme sentir.
Yo tenía unas zapatillas que, en medio de uno de estos ataques de falta de ganas de todo, habían adquirido la dificil misión de llevarme a la piscina. Yo tenía unas zapatillas que dejaba, con los calcetines dentro y los cierres flojos, debajo de la taquilla del vestuario. Yo tenía unas zapatillas que algún hijodesumadre me robó mientras me duchaba. Yo tenía unas zapatillas... Yo tenía... Yo...

jueves, 7 de octubre de 2010

De viaje

Me he ido de viaje. Bien lejos. Llevo unos días dando vueltas por el Himalaya y por la Vida de la mano de Iñaki (no había vuelto a leer desde que me crucé con el japonés corredor que una amiga me regaló). Tengo una floja teoría que dice que los libros, como muchas otras cosas, aparecen en la vida en el momento que los necesitamos. Son señales, avisos, incluso ayudas que hay que saber destripar para sacar jugo. Y este libro me tiró los tejos hace unos días sin que pudiera resistirme a sus encantos...enamoradizo que es uno !
La muerte de Iñaki ya me removió (a mi y a todo el mundo del alpinismo) y esta volviendo a hacerlo. Las crónicas de sus expediciones, escritas desde el corazón y con una calidad ridícula comparada con su valía como himalayista, se encajan en un vida normal de un tío normal con una familia normal y unos amigos normales. Leyendo como narra sus fracasos (bastantes) y sus éxitos uno tiene la sensación de que cualquiera podría estar donde él. Después, cuando reposa la lectura y se mastica bien entre líneas te das cuenta que era alguien excepcional. Un tío grande al que te hubiera encantado conocer. Una de esas personas que cuando la cosa se complica, te gusta tener cerca. Desde las primeras páginas destruye sin piedad el mito del supermontañero heroe que venden en otros libros pero también arremete contra aquellos que banalizan el riesgo y el compromiso que tiene subirse a un ochomil.
Me gusta lo que cuenta, como lo cuenta y, sobre todo, el poso que me deja. Leo cada expedición del tirón y paro antes de la siguiente. Viajo a Nepal, a Pakistán, a la China. Sufro a la corrupta policía china, me calo hasta los huesos con los monzones y vibró con las sonrisas de los mocosos niños que me encuentro. Subo hasta el campo base que toca. Siento, comparto, vivo, aprendo y con o sin la cumbre se que lo importante es volver a casa. Porque con la vuelta a casa comienza el siguiente viaje...


lunes, 27 de septiembre de 2010

acrofardeP

Al revés que todo el mundo. Subiendo por donde todos bajan y destrepando por donde la mayoría sube. Bien decía yo que me cruzaba con muchos y no pillaba a nadie. Metido ya en el fregao de subir la tartera te enteras de unas cosas...
Un paseo agradable con un poco de todo que mezcla olor a pinos y polvo de piedra suelta. Raices traidoras y piedras gastadas por el pisar pero rayadas por los bastones. Cuervos. Pasos aereos imponentes y canales sugerentes.
No se como será al revés pués me estrenaba en este pico. Según me dicen fue la opción más...complicada. Yo disfrute como un enano con este aperitivo montañero y con un fin de semana a los pies del Pedraforca.